Windows 10 se estrenó el 29 de julio de 2015, así que acaba de cumplir medio año de vida. Esos cien días de gracia casi se han duplicado. Es un buen momento para realizar un análisis de Windows 10 tras seis meses de uso y contar nuestra opinión.
Instalación y distribución
Ya desde unos meses antes de su lanzamiento, sabíamos que Windows 10 iba a ser una revolución.
¡El primer Windows gratis!
O al menos, gratis para los usuarios de Windows 7 y Windows 8. En una
jugada maestra, Microsoft consiguió un golpe de efecto y al mismo tiempo
captó la atención de los usuarios desencantados con Windows 8.
Visto en perspectiva, la estrategia puede calificarse de éxito... relativo.
Windows 10 ha sido el SO de Microsoft que más rápidamente se ha extendido
(ya lleva 250 millones de instalaciones), pero la mayoria de los
usuarios de Windows 7 y 8, Windows Vista y XP, no tienen prisa por dar
el salto... En las últimas estadísticas
Windows 10 ya es el segundo sistema operativo más usado, con el 13% de las instalaciones, pero Windows 7 aún está presente en el 46% de los PCs.
Y Microsoft tiene mucha, mucha prisa por extender Windows 10. Su objetivo es que esté instalado en
mil millones de dispositivos en el plazo de uno o dos años, incluyendo PCs, tablets Surface, smartphones, consolas, e Internet de las Cosas.
Llama la atención que el 58% de los usuarios de PCs que aún usan Windows 7 y 8 no hayan actualizado, siendo gratis y habiendo tenido un plazo de medio año. Y no será porque Microsoft no los esté "
animando"
a actualizar, con notificaciones continuas en la barra de tareas
recordando que tienen una actualización pendiente, la descarga de
Windows 10 en el disco duro sin avisar para que puedas instalarlo al
instante, recordatorios cada vez que usas Windows Update...
¿
Por qué más de la mitad de los usuarios de PC no tienen prisa por instalar Windows 10?
No sabemos si las estadísticas incluyen o no instalaciones piratas.
Lógicamente sólo puedes actualizar gratis si tienes una copia legal. Hay
también usuarios perezosos o novatos que están satisfechos con Windows 7
y tienen miedo de que la actualización a Windows 10 les estropee alguna
cosa. Sin olvidar las empresas que deben afrontar una actualización
masiva de sus equipos y prefieren planificarlo bien antes.
Pero Microsoft se enfrenta a otro problema: muchos usuarios de Windows 7 no se han pasado a Windows 10
por una simple cuestión de privacidad.
Hay una opinión de que Windows 10 es más intrusivo que los anteriores,
lo cual es verdad. Pero,
¿hasta el punto de negarse a actualizar?
¿Para qué quiere Microsoft toda esta información?
Los datos de uso de un
usuario tienen un valor relativo, pero si los juntas con los datos de
cientos de millones de usuarios,
la magia del Big Data cobra vida.
Con esta información se generan estadísticas de hábitos, consumo,
software favorito, horarios, relaciones y comportamiento que tienen un
enorme valor a la hora de desarrollar nuevo software o planificar
servicios online, comercio electrónico, etc. Literalmente, vale miles de
millones de dólares. Así es como Microsoft, y todas las empresas que
ofrecen servicios online gratis, hacen rentables esos servicios
gratuitos.
Tu ordenador trabaja para Microsoft
Otra de las consecuencias de que Windows 10 sea gratuito, es que por defecto e
l SO toma una mínima parte de los recursos para su propio beneficio.
Ahora las actualizaciones no sólo se descargan desde los servidores de
Microsoft, sino también de los ordenadores de los propios usuarios, a
través de P2P. Si han descargado una actualización Windows 10 la
comparte con otros usuarios a través de tu conexión a Internet. El ancho
de banda es mínimo y teóricamente sólo ocurre cuando no usas Internet,
pero efectivamente,
estás destinando tus recursos a Windows.
Del
mismo modo, el antivirus sube ficheros sospechosos a la nube para
analizar y localizar patrones de comportamiento de virus aún por
descubrir.
Ambas opciones se pueden desactivar en la configuración.
Puesto que Windows ya no es un servicio de pago,
el usuario ha perdido privilegios. Si no pagas, no tienes derecho a exigir ciertas cosas... Así, por ejemplo, ahora las actualizaciones son obligatorias, y en la version Home no las puedes cancelar o posponer. Al contrario de lo que hacia antes, Microsoft ya no explica el contenido ni los arreglos o mejoras de algunas de estas actualizaciones.
El contrato de uso especifica que Windows 10 tiene la capacidad de desinstalar programas pirateados, si representan un peligro para la seguridad del sistema. Algunas redes P2P están bloqueando a usuarios de Windows 10, porque temen que esté trabajando con
MarkMonitor para rastrear a los usuarios que descargan contenido ilegal.
Algunos programas que en anteriores versiones de Windows eran gratis, ahora se han vuelto de pago. Es el caso del reproductor de DVD, o del Solitario de Windows, que funciona mediante una suscripción mensual:
En resumen, la conversión de Windows de un sistema operativo de pago a
un servicio gratuito ha traído consigo tres consecuencias no deseadas
por los usuarios:
mayor intrusión en nuestra
privacidad, aprovechamiento de los recursos del usuario en beneficio
propio, y menos derechos a la hora de decidir el uso de Windows.
Para ser justos,
es lo mismo que ocurre en Android e iOS. Y también en servicios de Internet como
Gmail,
Facebook y equivalentes. Microsoft no hace nada nuevo en términos de
rentabilizar un servicio gratuito, pero eso no es una excusa demasiado
buena. Hay que reprocharle que
las opciones de rastreo se activan por defecto,
y algunas de ellas son complicadas de desactivar, como es el caso del
buscador por defecto en Edge o el navegador predeterminado,
tal como los creadores de Firefox han denunciado.
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